A quién pertenecen las fotografías…

Nos enteramos y nos sorprendemos: un proyecto de ley en Argentina impulsado por la diputada Liliana Mazure intenta situar a las imágenes (las fotografías) en un estado de protección de sus derechos de autoría por un lapso de 70 años una vez fallecido su responsable…
Esta iniciativa incluye a un innumerables ejemplares que ya participaban del dominio público, es decir, se trataría en estos casos de un acto de “retiro”…de reprivatización de los derechos sobre esas imágenes.

A partir de estos antecedentes nos preguntamos…¿con qué criterio de “beneficio comunitario” se piensa un proyecto como este?
El valor de la imagen en la cultura de hoy es vital. Restringir las posibilidades de acceder a fotografías no es sino parcializar el conocimiento, mediatizarlo…en definitiva, controlarlo.

Podremos cuestionar miles de aristas de estos puntos: si tomo una fotografía ¿qué es lo que me pertenece como autor? En estricto rigor, la fotografía captura un momento de algo (una persona, un suceso, un objeto) por tanto, yo no soy creador de la cosa sino simplemente quien -gracias a técnica personal y medios tecnológicos a disposición- ha podido circunscribir parte de su “existencia” a una entidad visible: la foto. Tengo derecho como autor, entonces, sobre “ese momento” (?)

Un artista es un ser que se debe a su comunidad: se debe a ella en tanto desde ella se nutre y a ella construye con sus gestos.

Quien recoge una imagen, creo, lo hace para ofrecerla a quienes le rodean.

La imágenes protegidas durante 70 años una vez fallecido su autor no hacen otra cosa que aumentar el patrimonio de la familia -no precisamente del autor- y al mismo tiempo restringe el saber. Atenta contra la memoria colectiva.

Una fotografía no es sólo una imagen…es una cadena explosiva de conversaciones que surgen cuando se le observa: esas conversaciones se llaman cultura.

Nos enteramos del proyecto presentado por la diputada Liliana Mazure y nos sorprendemos…
¡Vaya que sí!